viernes, 18 de septiembre de 2015

Encendedor

Y entonces se cayó.
En ese momento era un dolor tan fuerte, que creyó que era todo lo que podía sentir.
Ya se había caído antes, muchas veces, en especial porque era de torpes piernas y atención escasa, pero esta vez dolía como si no fuera haber un mañana.

Eso es lo que pasa.
Pisas en algún lugar dónde no deberías, pisas mal, apoyas el pie en un lugar inestable y entonces resbalas. Y tal vez duela tanto al tacto, pero será solo un sueño comparado con la vida, y una carcajada en una noche de alcohol, donde jurarías que no consumes estupefacientes para calmarte, que enciendes un cigarrillo, con un cerillo, y el cerillo con un encendedor.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Desconocido I

Tal vez ya no es tiempo de decirlo, pero me he despertado con sabor a vinagre en la garganta y un dolor en la frente que me punza hasta los globos oculares.

Me senté ahí, porque era el mejor lugar para una persona como yo. No voy a entrar en detalles vergonzosos que quizá ya hayas notado, pero ese era mi lugar.

No me cabe duda de que traté de esquivarlos con todas mis excusas, que juro eran en parte verdad, hasta que mi pulsión me llevó hasta ustedes.

-¿Te das cuenta que te subes al automovil de unos desconocidos?
-¿Se dan cuenta que soy mayor y también soy un desconocido?