jueves, 31 de diciembre de 2015

I know it's over

Se acabo.
Diciembre fue vaho de un año frío. Reconfortante.
Fui corriendo por ese alguien que no existió, antes de que el pequeño llegara al mundo, para alejar el temor a la sangre derramada en el suelo y cerrar la puerta.

Me quedé como una apuesta, y lo confirmo. Tengo una alianza en el dedo.

Vi como el sol era tragado por el mar, y a Fausto inmóvil en su cama de agua.

No estuve ahí cuando debía, y cuando lo estuve estaba volando o dormido, otras veces un poco alcoholizado.

Unas veces me aleje caminando y con es ese nudo en la garganta, intentando no sentir, pensando en que pensar; otras veces me quede y pude encontrarte, pude regresar unos segundos el tiempo, aunque no lo creas.

Me retorcí en unas sabanas blancas y tuve pesadillas recurrentes, mientras sudaba la espalda.

Me perdí y dudo que me vuelva encontrar.


No estuve en sus reuniones y traté a todos con respeto, incluso pude recordarte bajo la cama.

Y no cambiaría ni un solo segundo.




viernes, 4 de diciembre de 2015

Lo apropiado

No pienso decírtelo, porque se que mi cara se tuerce y me duelen las sienes.
Comienzan a enfriarse las manos y mi tartamudeo se hace inminente.
Tal vez ya se han dado cuenta de mi incomodidad.

Me tomó muchos años poder estar ahí, ¿sabes?
Es bastante absurdo.

Una tos fuerte ayudó. Se que nadie pudo verlas, porque ni siquiera yo las vi.

¿Cómo puedes actuar de esa manera, con tal desapego?
Sostuve tu mano
y calme tu agitada respiración

Pero lo sabes: rebasaste los limites (como yo)
Y casi pudimos querernos

Confiaste un secreto
y hablamos de lo que no podíamos

Pero lo tienes calculado

Y por eso no volveré a leer tus miedos ni voy a tratar de hacerte reír.