martes, 27 de diciembre de 2016

He sido bueno (frío) contigo.


Son demasiados los que tuvieron que partir, aquellos que no pudieron detenerse para dar una despedida, y así aliviar a quienes se quedaban con él corazón desgarrado, en las manos. Apretándolo. Deseando. Llorando. Rogando.

Cuando la mente vuelve a recordar la simplicidad de la complejidad que envuelve al tiempo, el apego, la vida y la muerte, todo se vuelve absurdo. La mente frágil puede perder la estructura y derrumbarse. 
Moenia. FNSM, 2016
 Miles de personas uniendo sus voces en un coro homogéneo, anhelando para su mundo, una respuesta.
Isla San Marcos, 2016
 Son los pactos que aunque fuera tiempo, pueden quedarse y revivirse.
Rueda de la Fortuna. Isla San Marcos, 2016
 El miedo de enfrentar un miedo. El gozo de experimentar el gozo.
Los Románticos de Zacatecas. UAA, 2016
 Son melodías que surgieron de poemas escritos por las manos de esos amantes solitarios, dueños de los protagonistas amores imposibles, nacidos en una cama de hubieras y cubiertos con sábanas de  promesas. Tirados en un jardín.

Algún lugar
Perderse en el rumbo del tiempo. A veces es necesario que alguien te jale de nuevo al mundo real y te recuerde que sigues ahí.
No estoy soñando
¿Cuándo es que se empieza a perder la cordura? Algunos lo describen como, literalmente, ir perdiendo la cabeza, un sonámbulo, un ambulante diurno, la segmentación del propio ser, el insomnio que se aferra a tu cuerpo de cada noche y las ideas exageradas pero siempre lógicas.
Expoplaza. Granizo. Julio, 2016
Como un sonámbulo que pone un pie frente a otro, a ciegas y sin rumbo. Después de una tormenta creada por morfeo, no puede recordar de dónde ha salido ni a dónde va. No hay sonidos al rededor. No hay de dónde sostenerse.
Jardín de San Marcos. Granizo. Julio, 2016
 Al final, siempre es duro admitir el deseo de tener un hogar cálido a dónde regresar, dónde llamar y tener la seguridad de que hay alguien al otro de la linea que cogerá el teléfono y que, con voz suave, dirá lo que el corazón anhela escuchar.
En espera de volver a casa.
Sin embargo, no importa cuan fuerte sea el deseo de la eternidad. El fin es el fin.
Los pájaros. Adiós.
Y cuestionar demasiado las cosas, como los miedos y la ternura, puede  mantener atrapado al ser en los porqués, y hacer que se deje a un lado lo esencial: enfrentar y sentir.
Los Gatos. Parque México, 2016
Encontrar lo grandioso en lo devastador, y lo despreciable en lo hermoso. No existe control fuera del ser.
Se acabó: Tranquilidad. 
Todo esta cambiando.
Finalmente. FIL, 2016.
Pero no es el fin.
Bengalas infantiles
No del todo. No aún. Solo del año.